Ente tan extraño, que una tómbola sirve mejor para pronosticar el futbol mexicano, que todos los datos, antecedentes, referencias, circunstancias.
Si un mes atrás alguien se hubiera aventurado a predecir qué director técnico podía dejar su puesto al cabo de tres jornadas, muy posiblemente habríamos coincidido en que nadie estaba en menor peligro que Robert Dante Silboldi en Santos.


