Podían caer desplomadas las ideologías, podía cambiar el clima, podía alterarse el ecosistema, podían modificarse las fronteras, podían sucederse los tiranos, podía variar año a año, mes a mes, día a día, casi todo, hasta despojarnos de certeza alguna…, pero así como asumíamos que al siguiente amanecer el sol volvería a emerger, sabíamos que Francesco Totti se mantendría, inmutable, con ese diez de la Roma a la espalda.
Por Alberto Lati, 29 de mayo, 2017
