Visto a retrospectiva, es fácil juzgar: si el jugador no asignado a lanzar un penalti lo acierta, evidencia personalidad y voluntad de echarse al equipo al hombro; si el jugador no asignado resulta atajado, entonces se habla de un desacato de autoridad casi equiparable al de la milicia en tiempos de guerra.
Nos vemos el sábado 21 en la FIL Minería
¡Nos vemos este sábado, 18 hrs, en @FILMineria ! Presentación y firma de libros de La apasionante historia de los Mundiales.
