Réquiem por el deporte motor que fue

Recta a recta, acelerón a acelerón, los tiempos han rebasado a uno de los elementos más románticos y aspiracionales del serial de la Fórmula 1: los constructores independientes.

Entre todos ellos, quizá la historia más entrañable y encomiable era la de Frank Williams. Ser hijo de un oficial de la Royal Air Force propició que en su niñez tuviera un vínculo especial con los motores y la mecánica. A partir de eso, nadie le regalaría nada hasta llegar a tener su propia escudería en el máximo escaparate. Trabajando de inicio como vendedor de comida, utilizó sus ahorros para cumplir su sueño de los monoplazas. Así se fue acercando a esa industria y a algunos de sus jóvenes pilotos como Piers Courage y Jonathan Williams. Con ellos compartiría un pequeño apartamento en Londres y terminaría por colaborar como mecánico.

Leer más…

  • Publicaciones Relacionadas

    Nos vemos el sábado 21 en la FIL Minería
    • febrero 18, 2026

    ¡Nos vemos este sábado, 18 hrs, en @FILMineria ! Presentación y firma de libros de La apasionante historia de los Mundiales.

    Continuar
    XXV Edición de los Juegos de Invierno 
    • febrero 6, 2026

    La Ceremonia de Inauguración Milano Cortina 2026  fue narrada por Alberto Lati desde el corazón de la fiesta blanca. Italia, con ese estilo suyo que mezcla la grandiosidad…

    Continuar