La Ceremonia de Inauguración Milano Cortina 2026 fue narrada por Alberto Lati desde el corazón de la fiesta blanca. Italia, con ese estilo suyo que mezcla la grandiosidad con la calidez de la familia, regaló una apertura que ya es historia. ¡La XXV edición de los Juegos de Invierno ya está en marcha, y lo hizo rompiendo el molde!
Por primera vez, la Ceremonia Inaugural no tuvo un solo epicentro. Fue un abrazo geográfico entre Milán, la capital de la moda y la vanguardia, y Cortina d’Ampezzo, la reina de los Dolomitas. Los atletas desfilaron cerca de donde competirán, en una idea tan sencilla como brillante: menos traslados, más esencia. Fue ver la emoción en dos escenarios a la vez, duplicando la magia.
El estadio (o los estadios) se electrizaron con una serenata de lujo: Laura Pausini poniendo la piel de gallina con el himno italiano, seguida por el titán Andrea Bocelli y la diva Mariah Carey. ¡Era el ‘bel canto’ encontrándose con el pop global! Más de mil doscientos artistas y voluntarios de 27 países tejieron un tapiz sobre el hielo que gritaba unidad en la diversidad.
Pero el momento que dejó a todos con la respiración suspendida fue el doble encendido. Dos pebeteros, uno en cada ciudad, flameando al unísono. Su diseño, inspirado en los nudos de Leonardo da Vinci, fue un guiño genial: uniendo pasado y futuro, arte y ciencia. Esa llama gemela no solo encendió los Juegos, sino una promesa: la de unas justas que quieren ser recordadas por su inclusión, su sostenibilidad y por este enfoque descentralizado que le da la vuelta a todo.
Italia no solo recibió al mundo después de 20 años. Lo abrazó por partida doble. ¡Que empiece el espectáculo en la nieve!
