Cuando Donald Trump parecía derrotado por la NFL con una sorprendente adhesión general a las proclamas de Colin Kaepernick, incluso con los dueños de los equipos y los jugadores blancos hincados por una noche en el himno estadounidense, contraatacó con manipuladora maestría. Experto en definir el rumbo del debate, ese día el presidente logró que se dejara de hablar de la brutalidad policial focalizada en la minoría afroamericana, para que se viera esa campaña como un acto adverso a las fuerzas armadas.
Nos vemos el sábado 21 en la FIL Minería
¡Nos vemos este sábado, 18 hrs, en @FILMineria ! Presentación y firma de libros de La apasionante historia de los Mundiales.
