Quiso el destino que la peor pesadilla futbolera de México en Estados Unidos compartiera nombre con otra ciudad, en su momento pesadilla estadunidense por causa mexicana: Columbus.
Por homenajes al navegante Cristóbal, hasta 20 localidades del país norteamericano se llaman en honor a su apellido, lo que da origen a la coincidencia: que Pancho Villa invadió Estados Unidos en 1916, precisamente en Columbus, Nuevo México (hasta antes del 11 de septiembre de 2001, el último ataque extranjero sufrido en su principal territorio) y que el balón se obstinó en forjar una maldición tricolor de dos goles contra cero en la Columbus del helado Ohio.
