En éste, como en todo tiempo de polarización y paranoia, lo cómodo es atribuir cada error propio a persecución, a envidias, a que no nos quieren. ¿O cómo entender la reacción del primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, ante el nuevo castigo al deporte ruso por dopaje de Estado? Literal, el segundo político más importante de la nación ha achacado la sanción a una “histeria anti rusa”.
Firma de mi libro, el 19 de abril en Sanborns
Los invito este 19 de abril, 1 pm, en @solosanborns Satélite, firma de libros de Genios del Mundial 2026.

